La central es un pilar fundamental para la economía y el empleo en Extremadura, generando 3.000 empleos directos y representando más del 5% del PIB regional. Además, produce el 7% de la electricidad de España y evita la emisión de seis millones de toneladas de CO₂ al año.
"El cierre de esta central es un auténtico error y desde luego nosotros no lo vamos a consentir ni nos vamos a conformar", ha afirmado la presidenta extremeña.
Morán ha considerado que el empeño de la ahora exvicepresidenta y exministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, de continuar con el procedimiento para su cierre es "un error gravísimo" que "va a condenar a Extremadura" y que "pone en riesgo" la soberanía energética de España.