La central es un pilar fundamental para la economía y el empleo en Extremadura, generando 3.000 empleos directos y representando más del 5% del PIB regional. Además, produce el 7% de la electricidad de España y evita la emisión de seis millones de toneladas de CO₂ al año.
En este municipio del norte de Cáceres, donde existe gran preocupación por el cierre de la planta nuclear, ha asegurado que España es el único país del mundo que se está planteando el desmantelamiento de estas centrales.